Tilos al tresbolillo y en espaldera
- Cuando el hermano menor de estas dos mozas tenía edad, su padre, después de haber podado los tilos y antes de ir en misión al extranjero, le pidió de recoger los montones de ramas para quemarles lejos de los árboles.
- El padre se marchó al extranjero y el abuelo recordó al nieto su tarea. Este último se fue y volvió ¼ hora mas tarde. El abuelo fue sorprendido de la rapidez con la cual había hecho su trabajo.
- Al regreso de su misión, el padre fue aún más sorprendido de descubrir que los troncos de los árboles estaban calcinados, porque el hijo se había contentado con tirar una cerilla encima de cada montón para ganar tiempo.
- Los àrboles recuperaron, pero llevan desde entonces cicatrices sobre el tronco.
